viernes, 21 de enero de 2011

Vanidosa Blogosfera

Esta mañana me alegraba contemplando las cifras de mi blog con la ilusión de haber superado mi anterior barrera de visitas en un mes en menos de 20 días cuando he pensado en ello. He pensado en el porqué de los blogs personales. Ya sean sobre reflexiones, impresiones o utilizados a modo de diario todos parten del mismo egocéntrico pensamiento.

El mundo debe conocer mi opinión.

Es este y no ningún otro el pensamiento que a millones de personas nos a empujado a escribir un blog. No tenemos ningún afán de lucro, simplemente buscamos alimentar nuestro orgullo y subir nuestra autoestima, es casi terapéutico. "El mundo no puede subsistir sin conocer mi opinión al respecto" debemos pensar.

Sin embargo este sentimiento altivo y arrogante nos permite conocer genialidades artísticas, literarias, interesantes opiniones y útiles consejos que pueden cambiar nuestra vida.

Lo que parece estar claro es que se trata de un arma de doble filo. Eficaz si quien la maneja es diestro y mañoso, pero un autentico peligro cuando su usuario es torpe e ignorante. Ahora cabe reflexionar sobre cómo somos cada uno y sacar nuestras conclusiones.

No vaya ser que alguien se corte una mano.



PD: Esto no es más que una reflexión que, vanidosamente, decido compartir con vosotros. Porque aunque todavía no lo sepáis, necesitáis mi opinión antes de generar una propia (o al menos ese parece ser la base de este mundillo)

jueves, 20 de enero de 2011

Mi pequeña ciudad

Esta tarde, mientras me dirigía a el "casal jove" de torreblanca, Sant Cugat, me deleitaba de lo hermoso de mi barrio. Cosas que acostumbran a pasar desapercibidas ante mis ojos se me han mostrado hoy con todo su esplendor.

Los edificios que lo forman no son ninguna genialidad minimalista ni un máximo exponente del modernismo catalán. Nunca antes me había fijado en ellos. Realmente no son gran cosa si los presentas como una obra a parte del mundo. Sin embargo, al contextualizarlos en su ubicación, rodeado por el parque y por la rambla, descubres la suave harmonía con la que encaja en su insuperable entorno.

Sé que mi barrio no es ni será nunca patrimonio de la humanidad, y estoy seguro de que nunca se estudiarán sus edificios en arquitectura ni su composición en urbanismo.

Pero a pesar de ello, transmite una sensación única de paz y seguridad,  que tal vez se deba solamente a los recuerdos que atesoro de él.
Para mí siempre será mi gran refugio, mi pequeña ciudad dentro de otra.

lunes, 17 de enero de 2011

Dialogos sobre inmigración

Hace unos días escuché en televisión a un político (no recuerdo cual) pedir el uso de medidas más eficaces para combatir la inmigración ilegal. En un primer momento lo vi como algo normal pero al pararme a pensar me di cuenta de algo realmente triste.
Combatir la inmigración ilegal es por si mismo un acto racista y despreciable, hay quien pudiera tacharme de radical pero me explicaré con detalle.
¿Por qué se debe combatir la inmigración? La respuesta no es tan obvia como se nos podríamos imaginar en un principio. Para que no resulte confuso simularé a continuación un dialogo entre el autor y un ciudadano imaginario al que llamaremos Juan.

Autor: ¿Crees que es correcto combatir la inmigración ilegal?

Juan: Por supuesto

Autor: ¿Y por qué piensas así?

Juan: Es lógico. Si permitiésemos la entrada a todos colapsarían nuestros servicios públicos y nos quitarían el trabajo, etc.

Autor: Lo que dices es cierto hasta cierto punto. Es cierto que colapsarían en parte nuestro sistema pero a la larga se compensaría con sus aportaciones a la seguridad social y a las arcas del estado. Pero por otra parte respóndeme a una pregunta fácil, ¿Te consideras racista?

Juan: No, ni de lejos

Autor: Entonces coincides conmigo en que todos las personas tienen los  mismos derechos independientemente de su origen, ¿Cierto?

Juan: Cierto

Autor: Entonces en que te da derecho a impedirles el paso.¿ Acaso te consideras superior a ellos, más importante?

Juan: De ningún modo

Autor: Entonces no podrás sino estar de acuerdo conmigo en que no se puede defender desde una postura solidaria (no egoísta) la restricción impuesta a los inmigrantes, puesto que esta se basa en que nosotros tenemos más derechos por haber tenido la suerte de nacer en una tierra con más recursos, ¿Me equivoco?

Juan: En absoluto, de hecho tienes más razón que un santo

Con este dialogo explico mi posición en defensa de los inmigrantes y  de rechazo hacia aquellas ideologías que consideran defendible la restricción de la inmigración y las tildo con toda la calma de racistas y xenófobos.
Ahí queda eso.

domingo, 16 de enero de 2011

The man is back in Town

No suelo escribir a modo de diario pero las malas influencias me empujan a hacer esta excepción. Porqué ahora si que si, ahora he vuelto.
Tras un pequeño periodo lejos de los míos, de mi casa y de mis dos ciudades he vuelto.

The man is back in town diría Bon Scott, y como su canción vengo como puro T.N.T con más ganas que nunca de volver a escribir y de volver a vivir mi vida.

Algunos dirán que ya llevo unos días por aquí y que esta entrada está un poco atrasada pero mi vida no ha vuelto a arrancar hasta una buena saga de días de ver a la gente que me importa y de un buen conciertillo para despertar a ese monstruo interior que escribe por mi.

En definitiva, ya estoy vivo de nuevo, más vivo que nunca me atrevería a decir. Y eso solo es posible gracias a toda esa gente que, a diario o muy de vez en cuando, me arrancan una buena sonrisa.