domingo, 24 de abril de 2011

Los favores siempre se cobran

El otro día volvía yo a mi casa en el tren de "rodalies" renfe cuando me sorprendí gratamente al encontrar un periódico, pero no un diario cualquiera, no, sino La Vanguardia, que es el que suelo leer. Tras hojearla durante unos minutos, me percaté de un detalle que se me había pasado por alto al empezar a leer. En la portada, en la parte superior del lateral derecho, una franja negra con letras blancas leía: "Cortesía de Rodalies Catalunya".

En un principio supuse que deberíamos estar agradecidos al mandatario de turno que hubiese tenido ese gesto hacia los usuarios del transporte público, algo hartos de prensa de tercera tan habitual en este ámbito. Aunque luego me pregunté ¿Con que dinero han comprado esta "Cortesia" de renfe con nosotros? Pues con nuestros impuestos ¿No? Vamos, que debía estar agradecido a algún político porqué emplease mis impuestos en comprarme un periódico.

Pero luego até aún más cabos sueltos y de repente todo encajó. Ante todo debo recordar que ya en campaña electoral de las autonómicas catalanas señale la descarada publicidad que se hacia de CiU en La Vanguardia y como esto redujo considerablemente mi respeto hacia uno de los pocos medios que yo seguía considerando serios (http://reflexopoliticas.blogspot.com/2010/11/el-electoralismo-de-la-vanguardia.html).
Pues partiendo de ese punto ahora todo encaja. Es tan simple (o tan complejo) como el mecanismo de un botijo. El Govern de la Generalitat de Catalunya no hace más que pagar la campaña que le hizo este diario en su dia, comprando con dinero de todos, miles de ejemplares que se reparten en el ferrocarril, Rodalies, en las universidades y Dios sabrá dónde más. Si el uso de fondos públicos para pagar favores no fuera suficientemente malo, esto encima perjudica a otros medios que por elección decidieron hacerse gratuitos, ya que quien ira a coger un 20minutos teniendo una vanguardia esperándote en el asiento. 

Para los señores de La Vanguardia es un negocio redondo, venden los mismos ejemplares en los quioscos y además inundan los transportes públicos. Pero mejor es para los señores de CiU, que gastando un dinero que no es suyo, inundan el transporte publico de propaganda de su partido.

Y si todavía quedase alguien que dudase de la gravedad de esto alegando que unos pocos periódicos no son motivo de tanta protesta, me gustaria recordarle que mientras por una parte este Govern gasta miles de euros cada día para hacerse propaganda encubierta, por otra esta cerrando alas enteras de hospitales, dejando nuestro sistema sanitario en condiciones lamentables. 

jueves, 31 de marzo de 2011

La Primavera ya llegó

Es un mensaje simple. Todo el mundo lo sabe, pero no por ello está de más decirlo. La Primavera ya esta aquí. Sus tonos verdes y sus aromas dulzones invaden ya nuestras calles y nuestros parques. Su aura nos impregna de alegría y emoción. Nada nuevo bajo el sol, eso está claro. Pero aún así no es repetitiva ni cansina. Hemos vivido ya muchas Primaveras y nos quedan muchísimas más y aún así jamás nos cansaremos de ella ni causará estragos en nosotros a parte de los que nuestro espíritu exaltado nos provoque mediante la extendida práctica de la estupidez. Pero esto es minoría. Como diría un eminente arquitecto "soy inmortal y estoy vivo", este es, a mi parecer, el lema que podría definir esa sensación a la que llamamos Primavera. 
Un canto a la vida y a todo su esplendor.
¡Larga vida a la Primavera!

miércoles, 16 de febrero de 2011

Sueño, mucho sueño

Cansancio. En cantidades industriales. Más aún. Cansancio producido cosas nuevas que me aterran y me roban el sueño, por discusiones de siempre con sabor amargo. Por un nihilismo pasajero que viene y va, alternándose con la alegría y el optimismo aunque suelen aparecer poco.
Me roban el sueño tantos problemas pequeños y tantas grandes injusticias. Surgen y desaparecen, se olvidan y se recuerdan y largas listas de contrarios que no vienen a cuento.
Reflexiones sobre nada a tempranas horas de la noche -tu no te preocupes, la noche es joven- dice mi inconsciente. Pero yo no puedo más. Llevo demasiado y demasiado poco. Quiero más pero ya tengo de sobra. Lo único que me apetece es recuperar la inspiración y encontrarle un sentido a todo esto que no tiene pies, cabeza ni alas (ya se ocuparon de recortarlas bien).

Definitivamente confuso. Ahora solo quiero dormir largo y tendido y despertar en mundo diferente donde mi mayor problema sea elegir como ser feliz cada día haciendo felices a los demás -menuda mariconada- me susurra mi adormilado alter ego.

Paso de todo, estoy muy cansado. Tal vez mañana sea un día diferente pero los malos días no hay quien los borre.
Buenas noches mundo

viernes, 21 de enero de 2011

Vanidosa Blogosfera

Esta mañana me alegraba contemplando las cifras de mi blog con la ilusión de haber superado mi anterior barrera de visitas en un mes en menos de 20 días cuando he pensado en ello. He pensado en el porqué de los blogs personales. Ya sean sobre reflexiones, impresiones o utilizados a modo de diario todos parten del mismo egocéntrico pensamiento.

El mundo debe conocer mi opinión.

Es este y no ningún otro el pensamiento que a millones de personas nos a empujado a escribir un blog. No tenemos ningún afán de lucro, simplemente buscamos alimentar nuestro orgullo y subir nuestra autoestima, es casi terapéutico. "El mundo no puede subsistir sin conocer mi opinión al respecto" debemos pensar.

Sin embargo este sentimiento altivo y arrogante nos permite conocer genialidades artísticas, literarias, interesantes opiniones y útiles consejos que pueden cambiar nuestra vida.

Lo que parece estar claro es que se trata de un arma de doble filo. Eficaz si quien la maneja es diestro y mañoso, pero un autentico peligro cuando su usuario es torpe e ignorante. Ahora cabe reflexionar sobre cómo somos cada uno y sacar nuestras conclusiones.

No vaya ser que alguien se corte una mano.



PD: Esto no es más que una reflexión que, vanidosamente, decido compartir con vosotros. Porque aunque todavía no lo sepáis, necesitáis mi opinión antes de generar una propia (o al menos ese parece ser la base de este mundillo)

jueves, 20 de enero de 2011

Mi pequeña ciudad

Esta tarde, mientras me dirigía a el "casal jove" de torreblanca, Sant Cugat, me deleitaba de lo hermoso de mi barrio. Cosas que acostumbran a pasar desapercibidas ante mis ojos se me han mostrado hoy con todo su esplendor.

Los edificios que lo forman no son ninguna genialidad minimalista ni un máximo exponente del modernismo catalán. Nunca antes me había fijado en ellos. Realmente no son gran cosa si los presentas como una obra a parte del mundo. Sin embargo, al contextualizarlos en su ubicación, rodeado por el parque y por la rambla, descubres la suave harmonía con la que encaja en su insuperable entorno.

Sé que mi barrio no es ni será nunca patrimonio de la humanidad, y estoy seguro de que nunca se estudiarán sus edificios en arquitectura ni su composición en urbanismo.

Pero a pesar de ello, transmite una sensación única de paz y seguridad,  que tal vez se deba solamente a los recuerdos que atesoro de él.
Para mí siempre será mi gran refugio, mi pequeña ciudad dentro de otra.

lunes, 17 de enero de 2011

Dialogos sobre inmigración

Hace unos días escuché en televisión a un político (no recuerdo cual) pedir el uso de medidas más eficaces para combatir la inmigración ilegal. En un primer momento lo vi como algo normal pero al pararme a pensar me di cuenta de algo realmente triste.
Combatir la inmigración ilegal es por si mismo un acto racista y despreciable, hay quien pudiera tacharme de radical pero me explicaré con detalle.
¿Por qué se debe combatir la inmigración? La respuesta no es tan obvia como se nos podríamos imaginar en un principio. Para que no resulte confuso simularé a continuación un dialogo entre el autor y un ciudadano imaginario al que llamaremos Juan.

Autor: ¿Crees que es correcto combatir la inmigración ilegal?

Juan: Por supuesto

Autor: ¿Y por qué piensas así?

Juan: Es lógico. Si permitiésemos la entrada a todos colapsarían nuestros servicios públicos y nos quitarían el trabajo, etc.

Autor: Lo que dices es cierto hasta cierto punto. Es cierto que colapsarían en parte nuestro sistema pero a la larga se compensaría con sus aportaciones a la seguridad social y a las arcas del estado. Pero por otra parte respóndeme a una pregunta fácil, ¿Te consideras racista?

Juan: No, ni de lejos

Autor: Entonces coincides conmigo en que todos las personas tienen los  mismos derechos independientemente de su origen, ¿Cierto?

Juan: Cierto

Autor: Entonces en que te da derecho a impedirles el paso.¿ Acaso te consideras superior a ellos, más importante?

Juan: De ningún modo

Autor: Entonces no podrás sino estar de acuerdo conmigo en que no se puede defender desde una postura solidaria (no egoísta) la restricción impuesta a los inmigrantes, puesto que esta se basa en que nosotros tenemos más derechos por haber tenido la suerte de nacer en una tierra con más recursos, ¿Me equivoco?

Juan: En absoluto, de hecho tienes más razón que un santo

Con este dialogo explico mi posición en defensa de los inmigrantes y  de rechazo hacia aquellas ideologías que consideran defendible la restricción de la inmigración y las tildo con toda la calma de racistas y xenófobos.
Ahí queda eso.

domingo, 16 de enero de 2011

The man is back in Town

No suelo escribir a modo de diario pero las malas influencias me empujan a hacer esta excepción. Porqué ahora si que si, ahora he vuelto.
Tras un pequeño periodo lejos de los míos, de mi casa y de mis dos ciudades he vuelto.

The man is back in town diría Bon Scott, y como su canción vengo como puro T.N.T con más ganas que nunca de volver a escribir y de volver a vivir mi vida.

Algunos dirán que ya llevo unos días por aquí y que esta entrada está un poco atrasada pero mi vida no ha vuelto a arrancar hasta una buena saga de días de ver a la gente que me importa y de un buen conciertillo para despertar a ese monstruo interior que escribe por mi.

En definitiva, ya estoy vivo de nuevo, más vivo que nunca me atrevería a decir. Y eso solo es posible gracias a toda esa gente que, a diario o muy de vez en cuando, me arrancan una buena sonrisa.